viernes, 14 de septiembre de 2012

Soljenitsyne



Aquí Soljenitsyne expone de forma breve su visión  de la realidad, de las relaciones humanas, así como unos comentarios acerca de los escritores rusos del siglo XIX, además  de una  critica a la Rusia soviética. 

martes, 23 de marzo de 2010

Gorki



La obra de Máximo Gorki creció rápidamente. Ya para 1898, había reunido su producción narrativa en dos volúmenes. Su persona era cada vez más popular, sus cuentos agradaban al público y su fama trascendió las fronteras para llevar su nombre por toda Europa.
Entonces, también sus producciones teatrales Pequeños burgueses y Los bajos fondos alcanzaron el éxito. Fueron llevadas a escena en 1902 en el Teatro de Artes de Moscú y más tarde recorrieron los mejores escenarios de Europa. Estas obras de teatro emplearon innovadoramente técnicas naturalistas estructurando una serie de tramas paralelas en las que prácticamente todos los personajes tenían la misma importancia.
En otros campos siguió alcanzando nuevos logros. De la narrativa corta pasó a la de largo alcance con novelas como “Varen’ka Olesova” (1898), Foma Gordeev (1899) y Los tres (1900).
En San Petersburgo estableció contacto con destacados marxistas que le motivaron a volver la vista hacia los problemas sociales y lo convencieron la conveniencia del movimiento revolucionario. También en su obra plasmó su simpatía con estos ideales como lo muestran sus dramas: Los veraneantes, Los hijos del sol, Los enemigos o Los bárbaros y sus poemas El canto del halcón, El hombre y El canto del petrel. La censura, no obstante recayó sobre algunos de ellos. Fue nombrado miembro honorario de la Academia Imperial de Ciencias, pero en 1902 le fue anulado el puesto a causa de divergencias políticas. Sin embargo Máximo Gorki no estaba dispuesto a ceder en sus ideales y siguió apoyando a la Revolución, lo que lo llevó a la cárcel.
En 1907 se mudó a Capri por severos problemas de salud; ese mismo año y en ese mismo lugar escribió su obra más popular, La madre en la cual relata la evolución del pensamiento de la madre de un obrero socialista así como el entorno de la Rusia revolucionaria. En la isla italiana formó un centro de emigración revolucionaria hasta poco antes de estallar la Primera Guerra Mundial. Mientras tanto, su fama iba en decadencia y él mismo sufría una crisis de identidad influenciado por las ideas de Tolstoi.
Al estallar la Revolución rusa en 1917, él se encontraba en su país y trabajó activamente en el ámbito cultural hasta 1921 cuando se trasladó a Alemania donde permaneció tres años.
Después estuvo en Sorrento y en 1928 regresó a la URSS de la mano de Stalin, donde empezó la etapa de su obra en que sustentó el régimen soviético. Fue nombrado presidente del sindicato de escritores soviéticos.
En 1934, durante la "Gran Purga", vivió en arresto domiciliario. En 1935, su hijo es asesinado. Máximo Gorki murió repentinamente de una neumonía en Moscú, el 18 de junio de 1936, en la dacha "Gorki" de Lenin.

Tolstoi



 Novelista ruso, profundo pensador social y moral, y uno de los más eminentes autores de narrativa realista de todos los tiempos. Hijo de un terrateniente, nació el 9 de septiembre de 1828 en Yasnaia Poliana, la propiedad agrícola de su familia, al sur de Moscú. Quedó huérfano a los nueve años, y se crió con unos parientes. Tuvo tutores franceses y alemanes y, a los 16 años, ingresó en la Universidad Kazan, donde estudió, primero, lenguas y más tarde, leyes. Influido por los escritos del filósofo francés Jean Jacques Rousseau, fue presa de una creciente insatisfacción hacia sus estudios, y los abandonó en 1847. Después de un breve y fútil intento por mejorar las condiciones de vida de los siervos de sus tierras, se zambulló en la disipada vida de la alta sociedad aristocrática moscovita, a la que en sus diarios prometió cándidamente reformar. En 1851, se reunió con su hermano en el Cáucaso, donde su regimiento se encontraba acampado y, tras una breve permanencia, decidió incorporarse también al ejército.
En el Cáucaso entró en contacto con los cosacos, que se convertirían en los protagonistas de una de sus mejores novelas cortas, Los cosacos (1863). En ella compara el cansancio y la ñoña juventud moscovita con el vigor y la vida al aire libre de los cosacos, que retrata con simpatía y un profundo realismo poético. En el tiempo que le dejaban libre las batallas con las distintas tribus de las colinas, concluyó una obra autobiográfica, Infancia (1852), a la que siguieron otras dos, Adolescencia (1854) y Juventud (1856), en las cuales reveló, sin retórica ni sentimentalismo, una serie de recuerdos de carácter psicológico similares a los de la mayoría de los jóvenes. Estas obras recibieron una inmediata y calurosa acogida por parte del público, del mismo modo que Sebastopol (1856), tres historias basadas en la guerra de Crimea, que constituyen una soberbia exposición de la horrible realidad de la guerra y una descalificación del falso heroísmo de los mandos militares en contraste con la valentía de los soldados comunes. Tolstoi regresó a San Petersgburgo en 1856, y se sintió atraído por la educación de los campesinos. Durante sus viajes por el extranjero (en 1857 y 1861), visitó escuelas alemanas y francesas y, más tarde, abrió en Yasnaia Poliana una escuela para niños campesinos en la que aplicó sus métodos educativos, que anticipaban la educación progresista moderna. En 1862, se casó con Sonia Andréievna Bers, miembro de una culta familia de Moscú. Durante los siguientes quince años formó una extensa familia, administró con éxito sus propiedades y escribió sus dos novelas principales, Guerra y Paz (1869) y Ana Karenina (1877).
Guerra y Paz, considerada una de las novelas más importantes de la historia de la literatura universal, es una visión épica de la sociedad rusa entre 1805 y 1815, justo antes de la invasión napoleónica. Esta extensa narración, una de las obras maestras del realismo, por la que desfilan 559 personajes, conmemora relevantes batallas militares y retrata a conocidas personalidades históricas, pero es principalmente una crónica de la vida de cinco familias aristocráticas. Los personajes, perfectamente definidos por precisas descripciones físicas y por profundos análisis psicológicos que iluminan sus mundos interiores, muestran la visión que de sí mismos tienen tanto ellos como otros personajes a lo largo del tiempo. La sincera y espontánea Natasha Rosova, una de las más conocidas heroínas de la literatura rusa, que madura y pasa de ser una exuberante adolescente a convertirse en una sólida matrona, encarna el ideal tolstoiano de feminidad. En lo básico, el carácter de Natasha permanece inmutable, aunque a él se le añaden apéndices que conciernen al amor, el matrimonio y los hijos, y simboliza la optimista creencia de Tolstoi en la plenitud de todos los estadios del desarrollo humano. Confirma los iconoclastas puntos de vista del autor ruso acerca de los procesos históricos, que aparecen expuestos en los capítulos más filosóficos de la novela. Para él, la historia es el resultado de motivaciones anónimas y de acontecimientos personales, en lugar de los grandes eventos públicos promovidos por los líderes nacionales. De Guerra y Paz emana una filosofía extremadamente optimista, que atraviesa los horrores de la guerra y la conciencia de los errores de la humanidad, lo que constituye el mensaje principal de la obra, escrita durante un periodo particularmente feliz de su vida. Entre sus novelas breves, la más importante es Ana Karenina, que constituye una de las mejores novelas psicológicas de la literatura moderna. En ella utiliza los mismos métodos creativos realistas que en sus primeras obras, pero presenta una unidad artística mucho más sólida, y la exuberancia deja paso al pesimismo, pues la protagonista no logra resolver sus conflictos internos. La pasión adúltera que Ana siente por el joven oficinista Vronsky, en la ciudad de San Petersburgo, contrasta fuertemente con la sana unión que existe entre Kitty y Constantin Levin y la plenitud de su vida en el campo. A través de este argumento, Tolstoi se reafirmaba en su idea de la superioridad de la vida en medio de la naturaleza respecto a la vida urbana, ahogada por la superficialidad. El autor demuestra una profunda compasión por su bella heroína, pero, al final, ésta será condenada por su transgresión de las normas sociales y morales. El protagonista principal, Levin, contiene muchos rasgos autobiográficos. Comparte con el autor la desaprobación de las sofisticaciones intelectuales urbanas y vive atormentado por sus mismas dudas acerca del sentido de la vida y de la relación de los seres humanos con el infinito.
En su insuperablemente cándida a la vez que sólida Confesión (1882), el autor ruso describe su creciente confusión espiritual, se culpa a sí mismo de llevar una existencia vacía y autosuficiente y emprende una larga búsqueda de valores morales y sociales, que terminó por encontrar en dos principios del Evangelio cristiano: amor hacia los seres humanos y resistencia contra las fuerzas del mal. Recogió estos dos principios y los desarrolló en elocuentes ensayos, como Amo y criado (1894). Desde el centro de la autocrática Rusia de su época, atacó sin temor las desigualdades sociales y las formas coercitivas del gobierno y de las autoridades religiosas, clamó por una liberación de los odios individuales y por la adopción de modelos de vida dictados por la conciencia de cada uno. Estos puntos de vista tan radicales provocaron su excomunión en 1901. En ¿Qué es el arte? (1898), una condena de casi todas las formas de arte, tanto clásicas como modernas, de la que no se salvan ni siquiera sus propias obras, a las que consideró dirigidas exclusivamente a una elite cultural, abogó por un arte inspirado en la moral, en el que el artista comunicara los sentimientos y la conciencia religiosa del pueblo. Estos ensayos didácticos, traducidos a muchas lenguas, ganaron rápidamente numerosos adeptos de distintos países, profesiones e ideologías, muchos de los cuales visitaron Yasnia Poliana en busca de consejos.
Tras esta serie de ensayos, Tolstoi retornó a la narrativa, y escribió numerosos cuentos breves y de carácter edificante, situados en escenarios rurales, que se publicaron reunidos en el volumen Historias para el pueblo (1885). Escribió asimismo otras obras destinadas a lectores cultos, también decididamente moralizantes en cuanto a contenido, pero en las que se permite un mayor espacio para desarrollar su poderosa inventiva. La más conocida de ellas es la narración breve La muerte de Iván Ilich (1886), en la que describe la conversión de un hombre a punto de enfrentarse a su propia muerte. El cuento corto La sonata a Kreutzer (1889) trata de la educación sexual y el matrimonio; la obra teatral El poder y las tinieblas (1888) es una tragedia en la que se ve cómo la avaricia y la lujuria arrastran a la violencia, y su última novela Resurrección (1899), es la historia de la regeneración moral de un noble hasta entonces falto de escrúpulos. A los 82 años, y cada vez más atormentado por la disparidad entre sus criterios morales y su riqueza material, y por las continuas disputas con su mujer, que se oponía a deshacerse de sus posesiones, Tolstoi, acompañado por su médico y la menor de sus hijas, se marchó de casa a escondidas en medio de la noche. Tres días más tarde, cayó enfermo de neumonía y, el 20 de noviembre de 1910, murió en una remota estación de ferrocarril. En la actualidad se le considera uno de los escritores con más fuerza moral del siglo XIX.

Dostoievski



Fiódor Mijáilovich Dostoievski (1821-1881)
Escritor ruso, uno de los representantes preeminentes del realismo crítico. Perteneciente por su posición social a la intelectualidad ajena a la nobleza, Dostoievski tenía, en la década de 1840, ideas afines a las de Belinski y veía con simpatía las ideas del socialismo utópico. Por formar parte del círculo de los petrashevtsi fue condenado a la pena de muerte, que le fue conmutada por trabajos forzados y el subsiguiente servicio militar como soldado raso (1849-59). En sus primeras obras, Dostoievski se manifestó como artista humanista, defensor de los «humillados y ofendidos». Los rasgos determinantes de toda la obra del escritor son el amor hacia el hombre sencillo, el odio hacia la rapacidad y el amoralismo burgueses. La concepción que del mundo tenía Dostoievski era contradictoria. La derrota de la revolución de 1848 en Europa y su grave drama personal quebrantaron espiritualmente al escritor. En la teoría que desarrolló después de 1860, mantenía (en el espíritu de los neoeslavófilos) la idea de una predestinación religiosa especial del pueblo ruso como salvador de la humanidad e indicador del camino que había de conducir al establecimiento del «reino de los cielos» en la tierra. En este período, Dostoievski critica el materialismo y el ateísmo, se manifiesta contra los demócratas revolucionarios y contra el socialismo (al que se imaginaba como socialismo nivelador pequeñoburgués). Centra su atención en los problemas éticos. Habiendo circunscrito el humanismo a la preocupación por la liberación espiritual del individuo, Dostoievski no supo elevarse, en sus concepciones, más allá de la idea de autoperfeccionamiento moral individual. Un talento enorme y su sentido por la verdad artística, le permitieron ofrecer un implacable análisis crítico de la vida rusa, mostrar la tragedia de las capas sociales bajas en el régimen de autocracia y de explotación capitalista («Pobre gente» «Humillados y ofendidos» «Los hermanos Karamázov», &c.). En esto, como ha indicado la crítica marxista (Gorki, Lunacharski, &c.) estriba el significado objetivo de la obra del escritor. Constituye una burda tergiversación de la herencia de Dostoievski el presentarlo exclusivamente como místico religioso, personalista, existencialista, &c., cosa que han intentado hacer los filósofos burgueses (Berdiáiev, Lossky, A. Masein, I. Bogatiek y otros).